El auge del Trabajo Social emprendedor: más de 60 trabajadoras sociales emprendedoras prestan servicios especializados por toda España
La asociación ATSEL visibiliza una tendencia al alza: profesionales del Trabajo Social que emprenden sus propios proyectos para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales.
Tradicionalmente vinculado al ámbito público, el Trabajo Social en España está experimentando una transformación silenciosa pero imparable: el auge del emprendimiento profesional. Más de 60 trabajadoras y trabajadores sociales que han emprendido desde el ejercicio libre, miembros de la Asociación ATSEL, ofrecen ya servicios especializados en todo el territorio español: desde grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza o Valencia, hasta zonas rurales, Galicia, Cádiz, Málaga o incluso Tenerife.
Estas profesionales desarrollan una amplia variedad de servicios adaptados a las nuevas realidades sociales: peritajes sociales en el ámbito judicial, acompañamiento familiar, asesoramiento a empresas en materia de igualdad o bienestar laboral, elaboración de informes sociales, tramitación de ayudas y dependencia, entre otros. Su labor contribuye tanto a aliviar la presión de los servicios públicos como a ofrecer un acompañamiento personalizado a personas, familias, empresas y organizaciones.
“Las trabajadoras sociales desde el ejercicio libre, cómo emprendedoras, estamos abriendo nuevos caminos profesionales. Atendemos necesidades que muchas veces no encuentran respuesta en los circuitos habituales y aportamos una mirada integral que pone en el centro el bienestar de las personas”, explica una de las profesionales de ATSEL.
Desde ATSEL —una asociación con 10 años de trayectoria— reivindican el papel del Trabajo Social en el ámbito privado como un complemento necesario al sistema público de servicios sociales. “Creemos en un Trabajo Social para todas las personas, que empodera y acompaña cualquier situación de malestar social, y que amplía su mirada a ámbitos aún por conquistar. Apostamos por la colaboración entre lo público y lo privado, y derribamos estigmas sobre el ejercicio libre de la profesión”, afirman desde la entidad.

El crecimiento de este movimiento emprendedor refleja también el compromiso del Trabajo Social con la innovación, la adaptación a los cambios sociales y la búsqueda constante de nuevas respuestas ante los retos emergentes de la sociedad actual. Cada año, cientos de nuevos profesionales egresan de las universidades españolas con el título de Trabajo Social, en un mercado laboral donde las oportunidades en el sector público o en organizaciones tradicionales no siempre crecen al mismo ritmo. En este contexto, el emprendimiento se está consolidando como una alternativa profesional real para muchas trabajadoras sociales, permitiéndoles crear sus propios proyectos, responder a demandas emergentes y generar empleo en un sector que, históricamente, ha tenido dificultades para absorber a todos sus titulados. Esta vía no solo impulsa el autoempleo, sino que enriquece y diversifica los servicios de intervención social disponibles en la sociedad.

